Alzhéimer, la lucha contra el olvido

Las enfermedades mentales, y en especial el Alzhéimer, se viven y se padecen a menudo de manera sorda y anónima. Es un sufrimiento continuo y latente, que existe sin manifestarse, como la propia evolución del deterioro cognitivo, que en muchos casos evoluciona años antes de que lleguen los primeros síntomas. Las cifras hablan por sí solas: el aumento de los diferentes tipos de demencia son un problema no solo de orden médico o clínico sino que afectan al entorno más inmediato del enfermo y, en consecuencia, a la estructura social.

Por eso es tan importante la responsabilidad asumida por personas con carisma mediático, como Pasqual Maragall, para hacer frente a la enfermedad y a sus consecuencias. El impacto que produjo su confesión pública ha ido mucho más allá de la visualización del drama y ha evolucionado, a través de la labor que lleva a cabo la fundación que lleva su nombre, en tres aspectos fundamentales: el combate de la investigación científica para hallar respuestas y soluciones, curativas o paliativas; la voluntad de prevenir y de apuntar las posibles causas de la enfermedad y la posibilidad de padecerla en un futuro; y la solidaridad compartida con los familiares. A través de estudios de proyección internacional como el Alfa o el proyecto ‘Estrategias para la comunicación del riesgo de desarrollar el Alzheimer’, la Fundación Pasqual Maragall, con ayuda de otras instituciones, pone los fundamentos en la lucha contra el olvido

El Periódico, 11 abril 2016.

Hijos del Alzhéimer

El alto precio que pagan los cuidadores a jornada completa
Cuidar a padres con demencias afecta a la salud, la economía y las relaciones personales
La vida de Ángela Torres dio un giro de 360 grados el 9 de marzo del 2009. Ese día recibió una llamada de la policía en la fábrica donde trabajaba. Su madre se había perdido. La encontraron por la noche en un bar con un brote de esquizofrenia. Era sábado y el lunes tenía que volver al trabajo. Una amiga se hizo cargo de la madre durante los primeros días. “Pero si no recibía 30 llamadas diarias no recibía ninguna. ‘Ángela, tu madre se hace daño’; ‘Ángela, se quiere ir de casa’…”, dice. Al cuarto día tuvo que dejar su empleo.
A partir de ahí se ha dedicado íntegramente al cuidado de su madre. 24 horas al día, siete días a la semana, siete años ya. Una nueva vida que le ha afectado en todos los sentidos: desde la salud hasta la economía, pasando por las relaciones personales. Continua llegint

Poema de Salvador Riera

Si em veus i te n’adones que no hi veig,
Mira’m
Si em veus i te n’adones que no hi sento,
Parla’m
Si em veus i te n’adones que quequejo,
Escolta’m
Si em veus i te n’adones que no et puc tocar,
Toca’m
Si em veus i te n’adones que em costa moure’m
Mou-me
Si em veus i te n’adones que he caigut,
Aixeca’m
Si em veus i te n’adones que tremolo,
Abraça’m
Si em veus i te n’adones que ploro,
Deixa’m plorar
Però no deixis mai de mirar-me, de parlar-me, d’escoltar-me, de tocar-me, de moure’m, d’aixecar-me, d’abraçar-me.
I pel damunt de tot,
No deixis mai d’estimar-me.

Tinc Alzheimer
Llibre d’Aleix Freixas Torras

Alzheimer y cuidadores

Imatge

El día 21 de septiembre fue el día mundial de la enfermedad del Alzheimer, un día en el que las personas miramos hacia aquellas otras que lo padecen. Pero quien de forma muy importante sufre esa enfermedad, y no creo equivocarme, es la gente cuidadora, esas personas que con una paciencia y sensibilidad enorme se hacen cargo de quienes padecen la enfermedad. Continua llegint

Petit recull

Avui, com moltes vegades, he fet endreça d´uns calaixos i he trobat una llibreteta (de les quals sóc aficionada), he mirat la data i naturalment he llegit el contingut que és el que segueix:

Et trobes amb moltes situacions diferents quan entres en el món de tenir un familiar amb una malaltia greu com és l’Alzheimer i a més a més si és el teu marit amb una edat encara jove i has de fer de cuidador principal.

En primer lloc és un desconcert total veure a la teva persona estimada en situacions inhabituals, com per exemple no tenir ganes de fer cap feina, excitar-se molt per qualsevol motiu, com una empenta dins d’un autobús, o simplement no seguir-li la corrent. Quina cosa tan difícil seguir la corrent a aquests malalts i quan costa de saber-ho i aplicar-ho. Continua llegint